lunes, 29 de febrero de 2016

¡Así soy yo!


Redacción: Kevin Jared Martínez Márquez

© 2016



—¿Por qué cantas al anochecer? —le preguntan a Tomás.
—¡Así soy yo! —asegura el erizo.

—¿Por qué te comes tus crayones? —le preguntan a Tomás.
—¡Así soy yo! —asegura el erizo.

—¿Por qué te disfrazas de dinosaurio? —le preguntan a Tomás.
—¡Así soy yo! —asegura el erizo.

—¿Por qué lees poesía? —le preguntan a Tomás.
—¡Así soy yo! —asegura el erizo.

—¿Por qué conversas con las nubes? —le preguntan a Tomás.
—¡Así soy yo! —asegura el erizo.

—¿Por qué coleccionas rocas y esas cosas? —le preguntan a Tomás.
—¡Así soy yo! —asegura el erizo.

—¿Por qué eres así? —le preguntan a Tomás.
—No lo sé —asegura el erizo.


domingo, 28 de febrero de 2016

Adivinanzas


Si los abro veo
si los cierro sueño.


La respuesta se dará el próximo domingo.


Respuesta de la adivinanza anterior



En cualquier día de la semana me verás,
excepto en domingo que no me encontrarás.



La letra S




Para más adivinanzas visita 

sábado, 27 de febrero de 2016

SIEMPRE HAY TIEMPO


 
Poema inspirado en los mensajes del Papa Francisco, durante su visita a México
 
Graciela Lecube Chavez

© 2016



Siempre hay tiempo para que la Misericordia 
haga nido en nuestro corazón.
Siempre hay tiempo para que la Misericordia
haga nuestras lágrimas correr.
La Misericoria viene directamente desde
el corazón enternecido que nos inspira a ver
lo que otros han sufrido.
Eso es lo que nos ayuda a descubrir -uno a uno-
los dolores que se engarzan como piedras valiosas
en el cofre de la vida.
Con la Misericordia de compañera nuestras lágrimas
lavarán los dibujos endiablados que destruyen las aceras.
Siempre hay tiempo para abrir los ojos
y compadecernos de desconocidos
que tienen de nosotros un poco.
Siempre hay tiempo para mejorar
cuando ayudamos a otros.

jueves, 25 de febrero de 2016

Buenas Noches, Luna



Escrito por Margaret Wise Brown 
Ilustrado por Clement Hurd


En una gran habitación verde, arropado en su cama, está un conejito. 
-- Buenas noches, habitación. 
-- Buenas noches, Luna -- dice el conejito. 
Y así sucesivamente, le da las buenas noches a todas las cosas que reconoce en su cuarto: al cuadro de los tres ositos sentaditos en sus sillas, a los relojes y a los calcetines, a los gatitos juguetones y a los lindos mitones. En este cuento clásico de la literatura infantil, adorado por generaciones de niños, la poesía que encierra su texto y la ternura de sus bellas ilustraciones con-vierten a éste en un libro ideal para culminar el día.

martes, 23 de febrero de 2016

AYMARÁ


 Graciela Lecube Chavez

© 2016

Aymará tiene tres añitos
y sus ojitos son tan negros
y su boquita es tan roja
que en una reciente foto
junto a sus dos hermanitos
de cabellos más claros
y tez color arena mojada
ellos se veían como
en la vieja TV de cable
y ella con nitidez digital.
Una noche a dormir
se quedaron con sus
abuelitos maternos
y lo hicieron a gusto
sin de buenos presumir.
A las cinco de la mañana
semi dormida Aymará fue
a la cocina y a la figura
femenina que amasaba
un pastel, contenta abrazó.
- Te extrañé mucho, mami-
le dijo con todo su amor.
- Yo soy tu abuelita, Aymará,
regresa a la cama y duerme
un poquito más, que hoy
es domingo y tu mamita
por la tarde aquí estará.

lunes, 22 de febrero de 2016

El ladrón de calcetines


Autor: Kevin Jared Martínez Márquez

©  2016






—¡Nos han robado! —se escuchó. La abuela de María se había percatado de la desaparición del calcetín del alcalde de la ciudad. Se buscó el vestido del pie por todas partes. Toda la mercería se encontraba desordenada. Hilos, agujas y dedales los había doquier. El alcalde, por la mañana, llevó a remendar su calcetín de la suerte, pues quería deshacerse de aquel molesto agujero.
¡Entre nosotros hay un ladrón! exclamó un cliente al enterarse de lo sucedido.
—¡Tenemos que llamar a la policía! —aconsejó otro cliente.
—¡Debemos capturar a ese bandido! —estableció la abuela de María.
Enseguida llegaron los vecinos de los alrededores. Todos buscaron el calcetín. María se imaginó lo peor: «un monstruo terriblemente horrible devoró el calcetín y escapó de la situación, uno de esos chimuelos y con cuatro ojos».
¡Pulgas tiene el calcetín! —advirtió Iván, el hermano menor de María, al encontrar a su perro jugando con el calcetín del alcalde.
El ladrón de calcetines no se avergonzó, en vez de ello, prefirió ir en busca de sus juguetes para continuar divirtiéndose. Eso sí, María e Iván hablaron seriamente con Pulgas al día siguiente.

domingo, 21 de febrero de 2016

Adivinanzas


En cualquier día de la semana me verás,
excepto en domingo que no me encontrarás.


La respuesta se dará el próximo domingo.


Respuesta de la adivinanza anterior



Aunque yo soy lavandera
no necesito jabón,
y siempre que tú me veas
estaré en puesto de honor.






La bandera





Para más adivinanzas visita 

sábado, 20 de febrero de 2016

LECCIONES DE VIDA

 
Graciela Lecube Chavez
 
   ©  2016


 
De chico, los mayores
me preguntaban qué
quería ser de grande. 
Yo no lo sabía, porque 
querer sin hacer, no vale.
Yo quise ser abogado,
astrónomo , explorador...
pero terminé siendo
periodista. Abuelo decía
que “está bien soñar pero 
sin perderse en las nubes”.
Preocupado por mi futuro
me enseñaba con lo que sabía.
Abuelo ya se fue dejándome
lecciones que jamás olvidaré:
“Elije una profesión y aliméntala
con pasión para dar lo mejor de ti”.


 

miércoles, 17 de febrero de 2016

Febrero, el mes que salta

           

Zoraida Rivera Morales

© 2016



Soy más breve.
Mis vecinos tienen más días que yo.
Enero empieza el año
y marzo la primavera.

Soy más corto.
Mis vecinos cuentan con treinta y un días,
pero yo digo a mí plin.

Doce meses tiene el año,
cada uno diferente.
Yo te diré de mí.

Tengo veintiocho días.
Cada cuatro años,
brinco, salto, hago piruetas
para conseguir,
un día más para ti.

Este año será más largo.
Podrás correr,
jugar,
reír
un poco más

gracias a mí!



Cada cuatro años, el mes de febrero es más largo. Tiene 29 días, en vez, de 28. Cuando esto sucede ese año se llama bisiesto. El 2016  es un año bisiesto con 366 días.


martes, 16 de febrero de 2016

¡QUÉ AFORTUNADO SOY!


Graciela Lecube Chavez

© 2016

Me levanté tempranito y me desayuné
con mis padres y hermanos. Somos seis
en total y formamos una familia especial.
Estamos unidos por el amor y el respeto
que en el hogar hemos aprendido.
Escuchando las noticias primero
y cómo la interpretan mis papás después,
me considero un chico afortunado:
duermo en una cama yo solo,
me baño a cualquier hora con agua
corriente en una tina limpiecita,
como tres veces al día y a veces más,
en el armario hay ropa de todo tipo,
voy a la escuela para estudiar
y allí aprendí a escribir, leer y sumar.
En los bolsillos no me falta
un dinerito para comprarme
alguna revista, soda o golosina,
voy al cine, patino, monto bicicleta
y hasta aprendí a tocar la corneta.
Río, juego, tengo amigos y un hogar.
A mi edad ya puedo razonar,
y sin que nadie me lo recuerde
puedo por mi mismo apreciar
lo afortunado que soy. Razón
por la cual doy gracias a todo
y a todos por igual.


lunes, 15 de febrero de 2016

Un árbol repleto de vida


Redacción: Kevin Jared Martínez Márquez

©  2016



Un «árbol de la vida» es la representación de las alegrías existentes en nuestro mundo, mismas que permiten una fusión de colores, formas e historias que relatan lo maravilloso que es vivir. Esta artesanía, perteneciente a México, propició en sus comienzos la difusión de la historia de la creación según la Biblia, a los nativos de la región, durante el período colonial temprano; por ello era costumbre encontrarse con Adán y Eva por entre las figuras. Más adelante, diversos personajes y escenarios formaron parte de cuantos hermosos árboles, y así hasta nuestros días.

Todos los árboles poseen una estructura de alambre, cubierta, a su vez, por barro. "Después de la conquista española, los frailes destruyeron los artículos que representaban a los antiguos dioses y los reemplazaron con imágenes de santos y de la iconografía cristiana. La representación de un «árbol de la vida» en las pinturas y otros medios se introdujo como una forma de evangelizar a la población nativa", establece Wilfrido Ávila, en su publicación «Las manos mágicas en el barro del árbol de la vida».


"Muchos árboles tienen un tema único, pero el más común es la dualidad entre la vida y la muerte y la relación del hombre con el mundo natural", redacta Rosa María Olguín, en su publicación «Los árboles de la vida recorren el mundo».